lunes, 21 de noviembre de 2011

NO hay que demoler las autopistas


.
Me indignó la propuesta simplista (entre otras cosas) de esta nota en el diario Clarín.

Foto y Enlace a la nota

Si bien TODO lo que cuenta es cierto y razonable es, en mi opinión, un absoluto disparate la solución propuesta.
Y como si fuera poco fue escrita por el respetado Miguel Jurado. Editor del Diario de Arquitectura en dicha publicación desde hace años.

Hace un tiempo posteábamos en Facebook con Alejandro Prus sobre un post suyo (de Alejandro) sobre el mismo tema (que ahora lamentablemente no encuentro), pero que me lleva ahora a escribirle un mail comentándole mi punto de vista, mail que ahora quiero compartir.
A continuación el texto:

Obviamente lo tuyo es traducir. Por ejemplo: http://www.treehugger.com/sustainable-product-design/removing-highways-can-reduce-traffic-jams.html

Pero te puedo proponer mejores cosas.
Ya se han hecho varios estudios previos en muchos lugares sobre qué hacer cuando las autopistas no sólo no son funcionales sino incluso perjudiciales.

En el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (casi en su totalidad elevadas) no hay ninguna autopista sobre la Juan B. Justo que permita hacer lo que en Corea con el arroyo Maldonado que corre entubado debajo de ella.
Pero te paso otras alternativas igual o más interesantes ya que en vez de gastar fortunas en demoliciones complejas aprovechan las existentes para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
¿Cómo?. Ofreciéndoles lugares de esparcimiento liberados de la contaminación sonora provocada por los coches y aprovechando para incluir carriles para trote y carrera y carriles para bicicletas que benefician tanto a trabajadores como a estudiantes y paseantes.
Tanto los días de semana como los findes.
Lugares con arbustos y árboles de pequeño porte.
Bancas y rincones de ejercitación, etc, etc, etc
Refugios para aves, solariums, jardines colgantes y lo que la limitada imaginación sugiera.

Por ejemplo en Manhattan, Nueva York:

Un tour con 20 fotos:

Claro que no es el único.
En Bogotá han hecho maravillas rescatando la ciudad para sus ciudadanos.
Y no queda ahí tampoco.

A su vez cada vez hay más proyectos propuestos al respecto independientemente de su aprobación e implementación o no:


y en Toronto, Canadá:

Si aún seguís pensando como el título de tu nota, te comento, el hecho de no derribar las autopistas sino aprovecharlas permite seguir utilizando los espacios que se encuentran debajo y que no podrían ser usados por la gente.
Ya que como debés saber abajo está todo prácticamente ocupado, incluso con comisarías, y expropiarlo y derrumbarlo más que cuadriplicaría el costo de "Hay que demoler las autopistas".
Las zonas verdes, el incremento del tránsito autopropulsado en detrimento del vehicular haría ahorrar millones en divisas por consumo de petróleo y también ahorraría TONELADAS de CO2 por año.

Te agradecería tanto que repensaras la nota...


Gustavo Gabriel Ramis
(alias Tuentibiker)



--------------------------

Si alguien sigue pensando en demoler, es bueno por lo menos que sepa que hay otras opciones.
Que se está acabando el mundo de "úselo y tírelo".
Que se busca reciclar. Cosas y lugares.
En fin, que la cabeza es redonda para que las ideas puedan cambiar de dirección.

------------------------------------------------------------


Si te gustó este post, no dudes en suscribirte al feed RSS de "Mapas de bicisendas de Buenos Aires y Argentina" para recibir las últimas novedades - (¿Que es RSS?)


.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada